Félix de Azúa
El pentotal paqué
Oliverio Girondo
Me dan los dados, dicen: ¿tiras o la muerte?
con ellos juegas con su juego vives
donde nace la fórmula te haces
donde se rompe acabas.
Y si te dan los dados te dirán: ¡juega la vida!
porque los dados son la cara del insomnio y la pena
y otros hasta doce retratos. Por eso te dirán:
apenas dejo yo dinero en este par
¡ya!, dobles, para ti la suerte
-Para mí la desgracia, centeno y sidra, esa fue mi desdicha.
Rancio es el olor de la taberna, sé lo que juego
y si lo arriesgo es ocio, no aventura.
-¡Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno
la muerte se desliza entre los puntos negros
suma su sino goza la ganancia.
-Tirar pá qué. Los pentotales nada.
-Para eso estamos, dale ya, no jodas.
Tiro, rodean el tablero, giran matan.
-Mal paso.
Siempre fue así, entre cebada y hule de pequeño
ahora de grande con acero y cristal.
Cojo los dados, los peso, arrojo y ¡dame!
azar, peso del tiempo, sacrilegio,
cantan bailan suben bajan regocijo geométrico
galanteo de puntos. Resultado.
Avena y trébol, tristeza misma de bacalao y patata
norma del hombre que nunca fuese al cine.
Esto es así:
comprender que las fórmulas vacilan ante la regla
la matemática se incendia ante el derecho
lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.
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01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 325
Título: el jugador de dátiles

Autor: Félix de Azúa

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Darío Jaramillo Agudelo
1. Ese otro que
también me habita,
acaso propietario, invasor quizás o exiliado en este cuerpo ajeno o de
ambos,
ese otro a quien temo e ignoro, felino o ángel,
ese otro que está solo siempre que estoy solo, ave o demonio
esa sombra de piedra que ha crecido en mi adentro y en mi afuera,
eco o palabra, esa voz que responde cuando me preguntan algo,
el dueño de mi embrollo, el pesimista y el melancólico y el
inmotivadamente alegre,
ese otro,
también te ama.
* * * * *
2. Podría
perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca.
Pero te amo.
* * * * *
3. Yo huelo a ti.
Me persigue tu olor, me persigue y me posee.
No es este olor un perfume sobrepuesto sobre ti,
no es el aroma que llevas como una prenda más:
es tu olor más esencial, tu halo único.
Y cuando, ausente, mi vacío te convoca,
una ráfaga de ese aliento me llega del lugar más tierno de la noche.
Yo huelo a ti
y tu olor me impregna después de estar juntos en el lecho,
y ese fino aroma me alimenta,
y ese aliento esencial me sustituye.
Yo huelo a ti.
* * * * *
4. Algún día te escribiré un poema que no mencione el aire ni la
noche;
un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o
magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros ni fuentes, un poema que
eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar los dedos por tu
piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré un poema que huela
a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones, con la intensidad estrujada de
tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
* * * * *
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01/01/1970 01:01
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Título: poemas de amor

Autor: Darío Jaramillo Agudelo

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
José Miguel Ullán
1
En la noche risueña del destierro, libre
ya de la ley y del instinto, un charco de agua clara
me detuvo. Mojo el dedo cordial
trazando un círculo y su humedad al paladar le encasca.
2
Llora, porque toda mirada entraña
error.
Mas los andrajos, horca, palio y cruz no morián por este llanto. Mejor, fulgir
a solas y rezar en balde. ¿Como el topo? Así; dueño de la penumbra y de su
asfixia.
Hablando por hablar. A ciegas. Ojo del corazón, quema el paisaje.
3
Persistente, la rosa. Esclavos somos de raíz. Rosa
hedionda, zozobra y
estupor de la mordaz melancolía.
A la fosa nasal llama la Historia con sus inciensos categóricos. Corre el
verso al runrrún del sacrificio, de mar a mar y seductor.
¡Musa servil! Sobre tu altar, un huracán de esperma.
4
El sordo dios: la carcajada inmóvil.
Murmullo de otra luz será tu fe. Aléjate de la espresión forzada o del silencio
amilanado. Oye tan sólo la armonía neutra de lo indeciso e indomable. Deja abierta la
puerta más sumisa.
Esa ignorancia zumbará en tu oreja. Fraternalmente.
5
Si la mano va y pierde la cabeza y, en un
doble ademán de supresión,
rompe la flecha y borra el blanco, ciérrase luego sobre el gran reloj, sangra y se
ofrece al vilipendio abyecto, nada esperes que iguale esta pasión, Teoría.
A todo lo dás diles que bueno.
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01/01/1970 01:01
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Título: de ardicia:

Autor: José Miguel Ullán

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
María Victoria Atencia
Una cosa, amor mío, me será imprescindible
para estar reclinada a tu vera en el suelo:
que mis ojos te miren y tu gracia me llene;
que tu mirada colme mi pecho de ternura
y enajenada toda no encuentre otro motivo
de muerte que tu ausencia.
Mas qué será de mí cuando tú te me vayas.
De poco o nada sirven, fuera de tus razones,
la casa y sus quehaceres, la cocina y el huerto.
Eres todo mi ocio:
qué importa que mi hermana o los demás murmuren,
si en mi defensa sales, ya que sólo amor cuenta.
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01/01/1970 01:01
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Título: marta y maría

Autor: María Victoria Atencia

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
John Keats
Estación de las nieblas y fecundas sazones,
colaboradora íntima de un sol que ya madura,
conspirando con él cómo llenar de fruto
y bendecir las viñas que corren por las bardas,
encorvar con manzanas los árboles del huerto
y colmar todo fruto de madurez profunda;
la calabaza hinchas y engordas avellanas
con un dulce interior; haces brotar tardías
y numerosas flores hasta que las abejas
los días calurosos creen interminables
pues rebosa el estío de sus celdas viscosas.
¿Quién no te ha visto en medio de tus bienes?
Quienquiera que te busque ha de encontrarte
sentada con descuido en un granero
aventado el cabello dulcemente,
o en surco no segado sumida en hondo sueño
aspirando amapolas, mientras tu hoz respeta
la próxima gavilla de entrelazadas flores;
o te mantienes firme como una espigadora
cargada la cabeza al cruzar un arroyo,
o al lado de un lagar con paciente mirada
ves rezumar la última sidra hora tras hora.
¿En dónde con sus cantos está la primavera?
No pienses más en ellos sino en tu propia música.
Cuando el día entre nubes desmaya floreciendo
y tiñe los rastrojos de un matiz rosado,
cual lastimero coro los mosquitos se quejan
en los sauces del río, alzados, descendiendo
conforme el leve viento se reaviva o muere;
y los corderos balan allá por las colinas,
los grillos en el seto cantan, y el petirrojo
con dulce voz de tiple silba en alguna huerta
y trinan por los cielos bandos de golondrinas.
Versión de Màrie Montand
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01/01/1970 01:01
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Título: oda al otoño

Autor: John Keats

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
José Hierro
Por qué te
olvidas y por qué te alejas
del instante que hiere con su lanza.
Por qué te ciñes de desesperanza
si eres muy joven, y las cosas
viejas.
Las
orillas que cruzas las reflejas;
pero tu soledad de río avanza.
Bendita forma que en tus aguas danza
y que en olvido para siempre
dejas.
Por qué
vas ciego, rompes, quemas, pisas,
ignoras cielos, manos, piedras,
risas.
Por qué imaginas que tu luz se apaga.
Por qué no
apresas el dolor errante.
Por qué no perpetúas el instante
antes
de que en tus manos se deshaga.
De
"Alegría" 1947
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01/01/1970 01:01
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Título: variaciones sobre el instante eterno

Autor: José Hierro

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Leonard Cohen
De alguna parte simple de mí mismo
que no consigo agotar
tomé una bendición para las flores
que se crispaban en la noche
como puños celosos de amor
como nudos
que nadie puede deshacer sin destruirlos
La nueva mañana me arropó
en una bruma azul
como el polvo bajo un traje de boda
Después seguí al día
como una nube de pesadas ovejas
detrás del judas
ascendiendo por una rampa rodeada de sangre
hasta el terror de cada edificio negro
Diez años, viajes sellados sueños no ganados
Risas que intentaban tentarme hacia la senectud
vertidas por amigos estrellas
carne desconocida mulas Mar
Instantáneo conocimiento de cuerpos material y espíritu
que aprendido lentamente
hubiera hecho sonreír a la muerte
Historias convirtiéndose en teorías
que tan sólo rogaban el ser
expuestas una y otra vez
Muchachas flotando sobre los capullos de mi boca
con un musculoso beso
triangular
de boca ordinaria a boca
secreta
No obstante, mi homenaje a vosotras pegajosas flores
rabinos verdes y rojos
sirviendo al sol como bandejas
Al final me ofrecisteis el dogma que me enseñasteis
a desdeñar y yo como buen
alumno lo desdeñé
Caí bajo las diagramadas praderas como el fragmento
de una estatua perfecta con
estratos de ciudades construidas sobre él
Os vi poderosas y os vi felices
de que no pudiera vivir tan
sólo para la siega
de que fuera un verdadero ciudadano de la lenta tierra
Luz y Esplendor
en las huertas durmientes
que penetran entre los árboles
como la procesión de una boda en una película muda
penetrando bajo los arcos de ramas
sólo por amor
Desde una colina observaba
respirar a las flores de manzano
que aspiraban la plata de la noche
como peces comiendo las esferas
de aire del agua del río
Así la iluminada noche alimentaba
las dormidas huertas
penetrando en las bóvedas de ramas
como una sagrada procesión
Larga vida al poder de los ojos
Larga vida a los escalones invisibles
que los hombres pueden leer en una montaña
Larga vida a la máquina desconocida
o corazón
que por deseo o accidente
vierte con gracia de vencedor
un clima interminablemente perfecto
sobre las perfectas criaturas
que amamanta el mundo
Montreal
Julio 1964
* * * * *
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 742
Título: tres buenas noches

Autor: Leonard Cohen

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma: