Elizabeth Barret Browning
¿De qué modo te quiero? Pues te quiero
hasta el abismo y la región más alta
a que puedo llegar cuando persigo
los límites del Ser y el Ideal.
Te quiero en el vivir más cotidiano,
con el sol y a la luz de una candela.
Con libertad, como se aspira al Bien;
con la inocencia del que ansía gloria.
Te quiero con la fiebre que antes puse
en mi dolor y con mi fe de niña,
con el amor que yo creí perder
al perder a mis santos... Con las lágrimas
y el sonreír de mi vida... Y si Dios quiere,
te querré mucho más tras de la muerte.
Versión de Carlos Pujol
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 604
Título: ¿de qué modo te quiero?

Autor: Elizabeth Barret Browning

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Samuel Beckett
tres veces vino
el hombre de las pompas fúnebres
impasible bajo el bombín de piel
para medir
¿no está acaso pagado para medir?
a este incorruptible en el vestíbulo
a este malebranca¹ que los lirios cubren hasta las rodillas
Malacoda con lirios hasta las rodillas
Malacoda² no obstante el experto terror
que felpa su perineo extingue su señal
suspirando hacia arriba por el aire pesado
¿debe ser así? debe ser debe ser
encuentra los crespones cógelos del jardín
escuchar puede ver pero no es necesario
sepultar en el féretro
con unos ayudantes ungulata³
encuentra los yerbajos reclama su atención
escuchar debe ver pero no es necesario
cubrir
estar seguro de cubrir cubrirlo todo por encima
tu escudo déjame coge tu azufre
vidrio canicular divino hermoseado
espera Scarmilion² espera espera
coloca este Huysum en la caja
y observa bien la imago eso es él
escuchar debe ver ella debe
todos a bordo todos l0s espíritus
a media asta sí sí
no
Versión
de Jenaro Talens
NOTAS DEL TRADUCTOR:
¹ malebranca: -alusión posible a dos fuentes distintas: 1˚ nombre
de los demonios
de la 5ª bolgia del Inferno dantesco, y 2˚ nombre del filósofo del s. XVII,
Malebranche, sacerdote del Oratorio, formulador de una filosofía
racionalista, unión
del pensamiento de S. Agustín y del cartesianismo.
Aunque por ambos lados
-Dante y Descartes- se puede establecer
una relación con Beckett,
nos inclinamos por la 1ª solución, por razones
fácilmente explicables con la
nota siguiente.
² Malacoda y Scarmilion: -diablos dantescos, citados en Inf.
XXI, 76, y 105,
respectivamente.
³ ungulata:
-ungulados. En latín en el original.
imago: -imagen. En latín en el original.
Huysum: -Juan Van Huysum. Pintor holandés (1682-1749).
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 347
Título: malacoda

Autor: Samuel Beckett

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
José Hierro
LLEGUÉ POR
EL DOLOR A LA ALEGRÍA.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.
Era alegría la mañana
fría
y el viento loco y cálido que embiste.
( Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía. )
Así la siento más. Al
cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.
Y mientras se ilumina mi
cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida.
De
"Alegría" 1947
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 630
Título: alegría

Autor: José Hierro

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Pablo García Baena
No era el amor y se llamaba Antonio.
Hablaba como un indio del Far- West:
«hombre alto», «boca larga». Era de Fuengirola.
y siempre había un teléfono donde llamarlo cuando
-y reía-
la noche era más larga, más amarga, más lenta.
Por las villas de canos jubilados de Holanda,
por la «suite» de la vieja dama inglesa,
la viuda o divorciada más allá de los ácidos,
por el apartamento oscuro del borracho,
surgía su desnudo auroral como Jonia.
Era animal de dicha y entraba fiel, ruidoso,
un grueso calabrote de plata por el cuello...
Sobre muebles de Herraiz o lacas chinas,
biombo bermellón de zancudas doradas,
o en raída moqueta o taquillones
de castellano en serie,
iba dejando las botas deportivas,
los calcetines rojos,
el pequeño taparrabos celeste,
la camiseta como broquel de un pecho
sin defensa. Portador de alegría,
tal un dios de tobillos alados que bajara
a los orcos humanos
ahuyentaba la lágrima, la carta, los somníferos,
la desesperación y su lívida mecha.
Y una noche me dijo, su lengua por mi oído,
«Quisiera haberme muerto».
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 465
Título: bobby

Autor: Pablo García Baena

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Humberto Garza
Respirabas en mí, en mí; pero muy dentro,
como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento
dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Corrías en la sangre de mis noches ingrávidas
y en los ríos crecidos de minutos sin fin,
también como una lluvia perdurable de lágrimas
caías en el golfo que ronda mi Delfín.
Piel rizada en la tibia caricia de otros labios,
verbo de la neurosis deshecho en el trastorno.
Brújula sin imán, dirigiste mis barcos
en una travesía que no tuvo retorno.
El derecho al amor que ejercían tus ojos
era el escrito largo de una pluma inexperta,
buscando pertinaz, maravillas de un cosmos,
y percibiendo sólo mi geografía desierta.
Las mágicas reuniones de mis dudas antiguas
inexcusablemente llegaban como niños
a desatar la enorme borrasca de tu risa
sobre el casto pelambre de enero y sus armiños.
Debí cansarte mucho, sin notarlo siquiera;
a los reinos de abajo mis reyes han caído.
La historia de sus vidas, las sepultó la arena
del médano más grande que levantó el olvido.
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 372
Título: acuarela

Autor: Humberto Garza

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
José María Eguren
La noche pasaba, ,
y al terror de las nébulas, sus ojos
inefables reían de tristeza.
La muda palabra
en la mansión culpable se veía,
como del Dios antiguo la sentencia.
La funesta falta
descubrieron los canes, olfareando
en el viento la sombra de la muerta.
La bella cantaba,
y el florete durmióse en la armería
sangrando la piedad de la inocencia.
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 339
Título: lied iv

Autor: José María Eguren

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:
Francisco Brines
es ardiente el pasado, e imposible:
breve noche de amor conmigo mismo.
f. b.
Al aire del jardín
la cama está revuelta de sábanas y luna,
y en ellas está el cuerpo solitario y desnudo.
Velan los ojos, en las sombras del pino plateado, la hiedra de
las tapias,
y la vida furtiva de los astros.
Un bulto juvenil de la penumbra surge
y ha subido sin ropas a mi lecho,
y en la tarea del amor completa
la noche ahora tan breve.
Este mudo muchacho está encendido
de una pasión oscura y alejada,
y sus dientes furiosos y su lengua dulcísima
rescatan de mi carne la densidad del tiempo.
En el azar del mundo su vida ha retornado
con revueltos cabellos, y ahora mudo,
y ha cruzado después las puertas de la noche.
Desde el balcón le espío
llegar hasta la esquina de la casa,
y allí ha permanecido en la mejilla de la primera luz.
Con el sol y los pájaros el día se hace largo,
y en la esquina el muchacho ya es este mudo anciano que
vigila el balcón
allí donde él se mira con un cuerpo aún robusto y fatigado.
Borrada juventud, perdida vida, ¿en qué cueva de sombras
arrojar las palabras?
Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 356
Título: sucesion de mí mismo

Autor: Francisco Brines

Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma: