Miercoles, 8 del 9 de 2010
Entrar | Registrarse | 12686 poemas y 734 autores. ¡Envía otro! Un poema al diaen tu weben la web de google
sifuesepoeta.com
  • Modo de lista: Completa | Títulos | Primer verso
  • Ordenar:
  • Nº por página:
Web sifuesepoeta
SFP te recomienda:

Listado de poemas

•
Meira Delmar
Este día con aire de paloma
será después recuerdo.

Me llenaré de él
como de vino un ánfora,
para beberlo a sorbos cuando quiera
recuperar su aroma.

Antes que vuele hacia el ocaso, antes
de ver cómo se pierde entre la noche.

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 2884
Título: el recuerdo Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Meira Delmar Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Paul Géraldy
No quiero verlos, oye. Llévate esos clisés
que copian, según dices, nuestra vida y su historia.
Mis recuerdos más bellos están en mi memoria.
como evocarlos quieres, tanto tiempo después,
habrás de evaporarlos... llévate esos clisés,
donde todo se achica, se esfuma, y el pasado
si surge, es despojado
de su color y música, de su encanto y su aroma,
mientras que impertinente detalle vida toma
con visible importancia de relieve cruel.

Mi memoria es más fiel
aunque a veces olvida. Tal vez ha confundido
las líneas, o un contorno no está bien definido;
pero siempre el recuerdo, que a veces trae llanto,

le ha dado a mi memoria como imborrable encanto;
conserva mis placeres, cuanto ha sido mi anhelo,
y al menor llamamiento, con toda su dulzura,
ante los ojos míos los tiende, con la altura
de su radiante cielo.

Y las horas felices que revivir ansío
me las da, si lo quiero, pues todo lo ha guardado:
el acre olor del bosque, de aquel bosque sombrío
de pinos en la playa, que nos dejó embriagado
el corazón; el viento que se llevó en la duna
nuestros besos, al claro de la naciente luna;
la aldeita, el estrecho recodo del camino
en donde disputamos al fulgor vespertino;
nuestro largo regreso;
y cómo yo con modos fingidos o reales
te regañaba, el tiempo que empleaste ex-profeso
comprando bagatelas y tarjetas postales;
después perdón y llanto, la entrada en la capilla
con aroma de incienso; nuestra casa sencilla;
en tardes de verano, bajo cielo violeta,
nuestros largos paseos en veloz bicicleta;
nuestros cantos y gritos, nuestras horas sombrías;
y por el campo, aquellas alegres correrías...
Todo eso es mi memoria, con imborrable acopio
de recuerdos, me vuelve, recuerdos de otros días...
¿No piensas que ella vale más que tu estereoscopio?

¿No piensas que lo tuyo semeja cosa trunca,
esos blancos y negros, conjunto deslustrado
de ataúdes en donde vivo quedó el pasado,
y de donde a la vida no ha de salir ya nunca?
Habrás de mostrar esos sarcófagos sombríos
en donde nuestros días se encuentran prisioneros,
y dirán tus amigos con rostros placenteros:
"¡Qué grande vuestra playa, qué campos y qué ríos,
y qué árboles teníais! ¿Solos en esta aldea
vivísteis?"  Para luego reír a costa mía
de mi torpe apostura. ¡Que eso tu encanto sea!

Tú, diviértete, y hazlos que vivan nuestro viaje;
mas todos esos sitios y muros y paisaje
que tan feliz me hicieron y que guardo en la mente,
cuadros en donde surges con aire diferente,
siempre aire placentero,
guárdalos sin mostrármelos, porque verlos no quiero.
De otras bellas imágenes mi mente está repleta,
y me interesan más...
Tus clisés no me importan. El recuerdo es poeta,
pero ¡por Dios! no lo hagas historiador jamás.

Versión de Ismael Enrique Arciniegas

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 4079
Título: estereoscopio Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Paul Géraldy Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Miguel de Unamuno
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi alma endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 403
Título: la oración del ateo Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Miguel de Unamuno Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:




•
Ida Vitale
Como tras los mullidos ves tres gatos
a su trisagio erótico ceñidos,
saltar por los tejados, aguerridos
como otros d ' Artagnan, Porthos y Athos,

pasas a depender, no de insensatos
pensamientos ajenos repetidos
ni de tu larga deuda de descuidos
sino del paso de estos gatos gratos.

El primero te quita de lo humano
sin llevarte por eso a lo divino;
el segundo te anima la sonrisa;

con el tercero, piensas, de la mano,
más cabal, de la cola del felino:
¿a qué, no siendo humanos, tanta prisa?

De "Reducción del infinito" 2002

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 411
Título: gatos Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Ida Vitale Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Cesar Pavese
1
Uno se sienta de frente y se vacían los primeros vasos
lentamente, contemplando fijamente al rival con adversa mirada.
Después se espera el borboteo del vino. Se mira al vacío,
Bromeando. Si tiemblan todavía los músculos,
también le tiemblan al rival. Hay que esforzarse
para no beber de un trago y embriagarse de golpe.

Allende el bosque, se oye el bailable y se ven faroles
bamboleantes -sólo han quedado mujeres
en el entarimado. El bofetón asestado a la rubia
congregó a todo el mundo para regodearse con el lance.
Los rivales notaban en la boca un gusto de rabia
y de sangre; ahora notan el gusto del vino.
Para liarse a golpes, es preciso estar solos,
como para hacer el amor, pero siempre está la noche.

En el entarimado, los faroles de papel y las mujeres
no están quietos con el aire fresco. La rubia, nerviosa,
se sienta e intenta reír, pero se imagina un prado
en que los dos contienden y se desangran.
Les ha oído vocear más allá de la vegetación.
Melancólica, sobre el entarimado, una pareja de mujeres
pasea en círculo; alguna que otra rodea a la rubia
y se informan acerca de si en verdad le duele la cara.

Para liarse a golpes es preciso estar solos.
Entre los compañeros siempre hay alguno que charla
y es objeto de bromas. La porfía del vino
ni siquiera es un desahogo: uno nota la rabia
borboteando en el eructo y quemando el gaznate.
El rival, más sosegado, ase el vaso
y lo apura sin interrupción. Ha trasegado un litro
y acomete el segundo. El calor de la sangre,
al igual que una estufa, seca pronto los vasos.
Los compañeros en derredor tienen rostros lívidos
y oscilantes, las voces apenas se oyen.
Se busca el vaso y no está. Por esta noche
-incluso venciendo- la rubia regresa sola a casa.

2
El viejo tiene la tierra durante el día y, de noche,
tiene una mujer que es suya -que hasta ayer fue suya.
Le gustaba desnudarla, como quien abre la tierra,
y mirarla largo tiempo, boca arriba en la sombra,
esperando. La mujer sonreía con sus ojos cerrados.

Se ha sentado el viejo esta noche al borde
de su campo desnudo, pero no escruta la mancha
del seto lejano, no extiende su mano
para arrancar la hierba. Contempla entre los surcos
un pensamiento candente. La tierra revela
si alguien ha colocado sus manos sobre ella y la ha violado:
lo revela incluso en la oscuridad. Más no hay mujer viviente
que conserve el vestigio del abrazo del hombre.

El viejo ha advertido que la mujer sonríe
únicamente con los ojos cerrados, esperando supina,
y comprende de pronto que sobre su joven cuerpo
pasa, en sueños, el abrazo de otro recuerdo.
El viejo ya no contempla el campo en la sombra.
Se ha arrodillado, estrechando la tierra
como si fuese una mujer que supiera hablar.
Pero la mujer, tendida en la sombra, no habla.

Allí donde está tendida, con los ojos cerrados, la mujer no habla
ni sonríe, esta noche, desde la boca torcida
al hombro lívido. Revela en su cuerpo,
finalmente, el abrazo de un hombre: el único
que podría dejarle huella y que le ha borrado la sonrisa.

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 2000
Título: celos Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Cesar Pavese Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Eduardo Mitre
polvo serán, mas polvo enamorado
                     francisco de quevedo
La cercanía infranqueable entre sus cuerpos.
Un puente de miradas donde se cruzan
y se separan.
                            En sus labios:
un vaivén de palabras
o de silencios
-no la lenta fragua del beso.
No el hondo goce
                                    ni la dicha tersa
de las desnudeces enlazadas:
sólo el roce eléctrico
de los muslos que se adivinan.

Sólo el asombro de conocerse
en la esquina
de los tardíos encuentros.

Y el sueño donde quizá se poseen
al lado
de otro cuerpo que duerme.

Y el carbón del deseo
que ha de volverse sin duda
puro diamante

al precio de no haber sido nunca
los dos el mismo leño
la húmeda llama
                                  en el lecho
                                                         de esta única vida.

De "Líneas de Otoño"

compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 370
Título: deshora Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Eduardo Mitre Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Edgar Allan Poe
VALLES de sombra y aguas apagadas
y bosques como nubes,
que ocultan su contorno
en un fluir de lágrimas.
Allí crecen y menguan unas enormes lunas,
una vez y otra vez, a cada instante,
en canto que la noche se desliza,
y avanzan siempre, inquietas,
y apagan el temblor de los luceros
con el aliento de su rostro blanco.
Cuando el reloj lunar señala medianoche,
una luna más fina y transparente
desciende, poco a poco,
con el centro en la cumbre
de una sierra elevada,
y de su vasto disco
se deslizan los velos dulcemente
sobre aldeas y estancias,
por doquier; sobre extrañas
florestas, sobre el mar
y sobre los espíritus que vuelan
y las cosas dormidas:
y todo lo sepultan
en un gran laberinto luminoso.
¡Ah, entonces! ¡Qué profunda
es la pasión que ponen en su sueño!
Despiertan con el día,
y sus lienzos de luna
se ciernen ya en el cielo,
con inquietas borrascas,
y a todo se parecen: más que nada
semejan un albatros amarillo.
Y aquella luna no les sirve nunca
para lo mismo: en tienda
se trocará otra vez, extravagante.
Pero ya sus pedazos pequeñitos
se tornan leve lluvia,
y aquellas mariposas de la Tierra
que vuelan, afanosas del celaje,
y bajan nuevamente,
sin contentarse nunca,
nos traen una muestra,
prendida de sus alas temblorosas.

Versión de Màrie Montand

 


 



compartir

Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 1784
Título: país de hadas Ver poema "el recuerdo" completo (en nueva ventana)
Autor: Edgar Allan Poe Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:



Encontrados 12686. Mostrando del 78 al 84Página: 12/1813.

Comparte esta página:

BlonkList   Del.icio.us   Digg   Facebook   Fresqui   Menéame   Technorati.com   Y! Bookmarks  
SFP está ideado como un lugar sin ánimo de lucro, con el objetivo de rendir homenaje a los poetas y hacer llegar sus palabras a un público general que cada vez tiende más a olvidar este indefenso arte, y permitir a otro público más concreto, los reales amantes de la poesía, conocer autores y obras que tal vez no conozcan, permitirles hacer sus aportaciones, y de una forma sencilla y cómoda mantenerles cerca de todo eso que no deberían perder. Todos los derechos de los textos pertenecen a sus autores. Todos los poemas han sido obtenidos de la red y son de dominio público, o han sido enviados por usuarios ajenos a la organización de SFP. Si alguien tiene derechos reservados sobre alguno de ellos y se considera perjudicado, por favor comuniquenoslo.
ver indice completo de poemas (todos, por orden de inserccion, mostrando numero de inserccion, autor y titulo, paginados de 100 en 100)
ver lista completa de poemas (esto podría tardar varios minutos en cargar. Entre aqui solo si está seguro de que es lo que necesita)
ir arriba | contacta