Jueves, 20 del 6 de 2019
Entrar | Registrarse | 13381 poemas y 817 autores. ¡Envía otro! Un poema al diaen tu weben la web de google
sifuesepoeta.com
  • Modo de lista: Completa | Títulos | Primer verso
  • Ordenar:
  • Nº por página:
Web sifuesepoeta
SFP te recomienda:


volver a la lista


•
de poemas de amor y vino
Yehudah Ha-Levi
1. 
Sobre las alas del viento pongo mis saludos
cuando hacia mi amado sopla con el calor del día;
sólo pido que recuerde el día de su partida,
cuando hicimos un pacto de amor junto al manzano.

2. 
Graciosa gacela, con tu hermosura me cautivaste,
cruelmente me esclavizaste en tu prisión.
Desde que la ausencia se interpuso entre nosotros
no he encontrado figura comprable a tu belleza.
Saboreo una roja manzana cuyo aroma es como
la fragancia de tu rostro y tu atavío;
tiene la misma forma de tus pechos y el color
de ese rubí que asoma a tus mejillas.


3. 
La noche en que la joven gacela me descubrió
el sol de sus mejillas y el velo de su pelo,
rojizo cual rubí, cubriendo, sobre
sien de húmedo bedelio, su bella imagen,
se parecía al sol, que cuando despunta enrojece
las nubes del alba con su brillante llama.

4. 
La cierva lava sus vestidos en las aguas
de mis lágrimas y los tiende al sol de su esplendor,
No precisa agua de manantiales, pues tiene mis ojos,
ni sol, con la belleza de su figura.


9. 
¿Qué te pasa, gacela, que no envías tus mensajeros
              
al amado cuyo pecho rebosa de dolor por ti?
¿No sabes que el Destino no concede a tu amante
              
más que escuchar el son de tus saludos?
Si la separación es más fuerte que nosotros,
              
detente un poco, que pueda ver tu rostro.
No sé si entre mis costillas quedó preso
              
mi corazón, o si partió tras de tus pasos.
¡En nombre del amor! Recuerda los días que me amabas
              
como recuerdo yo las noches en que te deseaba.
Lo mismo que cruza tu imagen por mi sueño,
              
desearía pasar yo por los tuyos.
Hay entre nosotros un mar de lágrimas con rugientes
              
olas y no puedo llegar hasta ti,
mas si tus pasos se acercaran a cruzarlo,
              
se henderían las aguas a las plantas de tus pies.
Si después de mi muerte llegara a mis oídos
              
el tañir de campanillas doradas del borde de tu manto,
o preguntaras cómo le va a tu amigo, desde el sĕ '0l
              
me interesaría por tu amor y bienestar.
Ahí tienes dos testigos de que vertiste la sangre
              
de mi corazón: tus mejillas y tus labios;
¿cómo vas a negarlo, si dan ellos testimonio de
              
mi sangre y de que tus manos la vertieron?
¿Por qué deseas mi muerte? ¡lo que yo quiero son
              
años que sumar a los de tu vida!
Aunque robes mi sueño por las noches al amarte, ¿no
              
daría yo el sopor de mis ojos a tus párpados?
Tu fuego lame las gotas de las lágrimas, y hasta
              
corazones de piedra desgastarían tus sollozos;
yo he caído en el fuego de tu amor y las aguas de mi llanto, ¡ay
              
de mi corazón por mis lágrimas y tus brasas!
Amargura y dulzor cercan mi corazón:
              
la ponzoña de la ausencia y la miel de tus besos;
una vez que tus palabras como láminas lo aplanaran,
              
tus manos lo cortaron en tiras.
Veo imagen de rubí sobre zafiros
              
al contemplar tus labios y tus dientes.
El sol está en tu rostro, y a modo de noche despliegas
              
sobre su fulgor la espesura de tus rizos.
Seda bordada es el vestido de tu cuerpo, pero
              
la gracia y la hermosura recubren tus ojos;
las joyas de las doncellas son obra de artesano, mas
              
esplendor y encanto son tus adornos.
El sol y la luna, la Osa y las Pléyades quisieran
              
asemejarse a tus hermanos y hermanas;
jóvenes y doncellas desean, siendo libres,
              
convertirse en siervos y esclavas tuyos.
De la fortuna del Destino sólo reclamaré mi parte
              
el hilo de tus labios, el ceñidor de tu cintura;
mi panal y mi miel están entre tus labios,
              
mi nardo y mi mirra entre tus dos pechos.
Te he puesto en mi mano derecha como un anillo;¡ojalá fuera yo
              
un sello sobre tus brazos!
Olvidaría mi diestra y mi siniestra, cierva,
              
si descuidara el amor de tus esponsales.
La ausencia amarga mi corazón al recordar
              
el panal de miel de tus besos en mis labios.
Mi espíritu por tu perfume de mirra virgen yo daría;
              
¡quizás podría besar tu rostro a cambio de mi alma!
A las mujeres se honra con alabanzas, mas
              
a ti deben su gloria tus mismas loas.
En el campo de las amadas, las gavillas del amor
              
se postran ante las tuyas.
¡Ojalá pudiera yo vivir para recoger aromas
              
y mirra de entre tus pasos!
No oigo tu voz, pero escucho en
              
mi desgarrado corazón el ruido de tus pisadas.
Cuando cuentes a los vivientes víctimas
              
de tu amor, el día que resuciten tus muertos, incluye
a mi alma para devolverla al cuerpo, pues cuando
              
te fuiste, al partir tú salió en pos de ti.
Pregunta cómo le va a tu amado, cierva agraciada,
              
si es el Destino el que hace tus preguntas.
¡Vuelve, y que nuestra Roca te haga regresar al lugar
de tus deseos ya la tierra de la que procedes!


19. 
Labios de rubí con hileras de perlas,
               
ojos como flechas aguzadas,
bellas mejillas cual rosas encarnadas,
               
rostro sembrado de jardines del Edén,
moldeado sobre gentil tallo de bedelio,
               
en tálamo fiel criado,
bien guardado; así son los males de su amor
               
en el corazón del amante, enfermedad sin cura;
con fuego de pasión le sacia de amarguras,
                
le escancia al ausentarse veneno de serpiente.
Te conjuro, ¡príncipe de la belleza!
                
¡mi preciosa gacela!: aleja los pesares
esta noche mía, con tu compañía reúne
                
un tropel de delicias para el pobre corazón doliente.


20.  ¡Con cuidado!, duro de corazón, blando de caderas,
                
trátame con cuidado y caeré sobre mi rostro.
Sólo mis ojos se han extraviado por tu causa,
                
mi corazón es puro, aunque no mis ojos.
Deja que los ojos recojan en tu semblante
                
rosas y lirios que juntos se sembraron.
Fuego tomaré de tus mejillas para apagar llama con llama;
                
cuando esté sediento, allí encontraré agua.
Chuparé tus labios rojos, ardientes como
                
brasas, y mis mandíbulas serán como tenazas.
Suspendida está mi vida de dos hilos de púrpura
                
escarlata, de los atardeceres mi muerte.
Hileras de mirra virgen recaman bordado de gala
                
como las tardes alrededor del mediodía.


21. 
Trocaría mi vida por el viento que visita
                
a ese hombre que siente mis propios males como suyos.
¿Sabe cuando revolotea si va volando
                
sobre las aguas del Éufrates o sobre sus mejillas?
Le digo: "¿Has venido a enjugar mis penas?"
              
y responde: "Mas bien a renovar sus jirones,
pues se alarga la separación de tu amigo,
                
y es muy fuerte su ausencia, igual que sus leones".
Le respondo: "Mas está lejos y cerca,
                
¡mi vida toda depende de su vida!
Que viva y tenga paz en donde more,
                
y según su corazón se realicen sus deseos".

24.  Las copas
sin vino son pesadas,
               
son arcilla como las vasijas de barro,
mas al llenarlas de vino se hacen leves
               
lo mismo que los cuerpos con las almas.

25. 
Por ti elevaré cánticos mientras viva,
            y por tu
mosto que apuran mis labios.
Llamo "hermano mío" al jarro que enviaste
            y de su boca
gusto el mejor de mis regalos.
Hasta mis propios amigos me creen ebrio;
           por eso me
preguntan: ¿cuánto tiempo?
Les respondo: ¿cómo tener ante mí bálsamo de Galaad
           y  no beberlo
para curar mis males?
¿Cómo desdeñar un jarro todavía
           si mis años no
llegan aún a veinticuatro?



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 3580
Comentario:
Título: de poemas de amor y vino
Autor: Yehudah Ha-Levi Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO Ver todos los poemas disponibles de este libro
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


Votos:
La valoracion media actual de este poema es 3 (de 0 a 5), con un total de 20 votos
Y a ti, ¿te gusta?:



Comentarios




volver a la lista
Comparte esta página:

SFP está ideado como un lugar sin ánimo de lucro, con el objetivo de rendir homenaje a los poetas y hacer llegar sus palabras a un público general que cada vez tiende más a olvidar este indefenso arte, y permitir a otro público más concreto, los reales amantes de la poesía, conocer autores y obras que tal vez no conozcan, permitirles hacer sus aportaciones, y de una forma sencilla y cómoda mantenerles cerca de todo eso que no deberían perder. Todos los derechos de los textos pertenecen a sus autores. Todos los poemas han sido obtenidos de la red y son de dominio público, o han sido enviados por usuarios ajenos a la organización de SFP. Si alguien tiene derechos reservados sobre alguno de ellos y se considera perjudicado, por favor comuniquenoslo.
ver indice completo de poemas (todos, por orden de inserccion, mostrando numero de inserccion, autor y titulo, paginados de 100 en 100)
ver lista completa de poemas (esto podría tardar varios minutos en cargar. Entre aqui solo si está seguro de que es lo que necesita)
ir arriba | contacta