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25. de sobre la conformidad
Ibn Hazm de Córdoba
Si es que te niegas a unirte conmigo, sabe que yo
me contento con mirarte, puesto que no hay unión.
Me basta con verte una vez al día,
aun cuando antes no me contentaba con el doble.
Así, la ambición del gobernador suele picar muy alto;
Pero, al llegar la destitución, se contenta con salvar la vida.

* * *

He aquí que disimulo y me doy por pagado
con la devolución del saludo, si, a veces, es posible.

* * *

Si no hay manera de conseguir tu amor,
si no me es posible acercarme, hazme una promesa, aunque no la cumplas.
Quizá la ilusión de reunirme contigo retenga
la vida en mi corazón afligido por tu desvío.
Los que se quejan de sequía se consuelan al ver
brillar en el cielo un relámpago, aunque no traiga lluvia.

* * *

Me dicen: «-Te ha herido el que tú amas.»
Y yo les contesto: «-Por vida mía, no me ha herido.
Es que mi sangre lo ha sentido cerca
y ha saltado hacia él, sin poder contenerse.
¡Oh, tú que me favoreces al matarme con injusticia!
Quisiera ser tu rescate, tirano benéfico.»

* * *

Cuando no puedo estar cerca de mi dueño;
cuando insiste en esquivarme y no es justo conmigo,
me contento con ver sus vestidos
o alguna de las cosas que ha tocado.
Así le pasó a Jacob, el recto profeta:
cuando estaba triste por José,
olió una túnica que de él procedía
y, estando ciego, se curó por ella.

* * *

Creo de cierto que su saliva es agua que da la vida,
aunque ella, con su amor, no me ha dejado entrañas.

* * *

Sin razón me censuran porque adoro las huellas de sus pies;
pero, si supieran, el que me censura se tomaría envidioso.
¡Oh gentes que vivís en una tierra de nubes sin agua!
Seguid mi consejo y quedaréis aliviados y agradecidos:
tomad tierra de aquella en que puso su planta
y yo os fío que la esterilidad se alejará de vosotros,
pues cualquiera polvo que haya pisado su pie
buen suelo es, no hay que negarlo.
Así obró el Samaritano cuando apareció
y sus ojos la huella gloriosa de Gabriel:
puso algo de aquella tierra dentro del becerro
y salió de él un prolongado mugido.

* * *

Bendita ha sido la tierra que tú habitas
y benditos los que hay en ella, porque en ella se instaló la felicidad.
Sus piedras son perlas; rosas, sus cardos;
sus aguas, miel; su polvo, ámbar gris.

* * *

El espectro visitó al mancebo cuyo amor fue tenaz,
a despecho de vigilantes y guardianes.
Pasé mi noche alegre y regocijado.
El placer de la visión nocturna me hizo olvidar el de estar despierto.

* * *

En cuanto me dormí, vino a mi lecho la visión de Nu'm,
cuando la noche reinaba y se extendía la sombra.
Yo creía que estaba bajo tierra;
pero vino conforme antes solía.
Tomamos a estar unidos y volvió nuestro tiempo
a lo que antes era... Y aún es mejor el retorno.

* * *

Por ti tengo celos hasta de que te alcance mi mirada,
y temo que hasta el tacto de mi mano te disuelva.
Por guardarme de esto, evito encontrarte
y me propongo unirme contigo mientras duermo.
Así, mi espíritu, si sueño, está contigo, separado
de los miembros corporales, escondido y oculto,
pues, para unirse contigo, la unión de las almas
es mejor mil veces que la unión de los cuerpos.

* * *

Cuando brilla el día, eres avaro;
sólo cuando cierra la noche eres generoso.
Dejas, de día, al sol para que te reemplace a mi lado;
pero es imposible; tal acción tuya no es recta.
De noche, tu lejano espectro viene a verme
y a unirse conmigo, a hacerme visita y compañía.
Sólo que me has impedido gozar de una vida completa
y únicamente me concedes aspirar su perfume.
Así estoy como la gente del Limbo:
no moro en el Paraíso, ni temo al Infierno.

* * *

He visto en sueños que partías
y que empezábamos a despedirnos llorando.
Pero, al despertarme, te hallé abrazado a mí,
y mi tristeza, al verlo, se ha disipado.
He renovado entonces el abrazo y te he apretado contra mí,
como si volviese a ti de una separación desgarradora...

* * *

Da vueltas el espectro en torno al enamorado anhelante,
que, si no fuese porque espera la visita del fantasma, no dormiría.
No os asombréis de que se oriente en la sombría noche:
su luz ahuyenta las tinieblas en la tierra.

* * *

Han quedado vacías de habitantes, como si fueran
las moradas de los Ād, a quienes sucedieron los Tamūd.

* * *

Recorríamos los rincones de un jardín
de trémulas ramas y tierra húmeda de escarcha.
Reían las flores, y sus brazaletes
ase movían al cobijo de una sombra difusa,
Los pajarillos nos ofrecían su más bella canción:
unos endechaban su pena; otros gorjeaban.
Corría libremente el agua entre nosotros.
Ojos y manos podían lograr cuanto apetecían.
También había lo que tú quisieras de amigos placenteros y amables
adornados de nobles prendas, de que se puede estar ufano.
-Sí, pero todo eso que pintas es para mí amargo
y no me alegra, porque mi dueño está lejos.
¡Ojalá estuviese yo en prisión con tal que él pudiera abrazarme,
y todos vosotros estuviéseis en el palacio de la Casa Nueva!
-Aunque cualquiera de nosotros quisiera cambiar su condición
por la de cualquier amigo, o por un reino perpetuo,
viviría en continua miseria e infortunio
y no le dejarían la turbación ni la adversidad.

* * *

Me dicen: «-Está lejos.» Yo contesto: «-Me basta que esté
conmigo dentro de un mismo Tiempo del que no puede salirse.
El mismo sol que pasa sobre mí pasa también sobre él
cada día, cuando renueva su luz.
Luego, aquel de quien no me separa otra distancia
que la de un solo día, ¿está lejos?
Además, en la sabiduría del Dios de la creación estamos reunidos.
Este allegamiento me basta. No quiero más.»

* * *

Veo que tienes manga ancha en aceptar lo que ocurre,
y lo mejor que puedes hacer es ser blando e indulgente.
La parte que tú tienes es en algunas aceñas la mejor,
pues tu posesión se reduce a la muela.
Un cuarto de camello pesa doble de lo
que puedes suponer en un cabrito. No hagas caso de quien te censura.
El juego del que tú amas con dos espadas es maravilloso.
Sigue, pues, el mismo camino que él siga.

* * * * *



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
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Título: 25. de sobre la conformidad
Autor: Ibn Hazm de Córdoba Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO Ver todos los poemas disponibles de este libro
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